¡No te apresures! Para mitigar tus riesgos primero debes identificarlos. Amenazas para las TIC II

En el post anterior “Los riesgos del futuro en la era de la digitalización. Amenazas para las TIC (I)” enumerábamos los motivos principales por los que las TIC son cada vez más susceptibles a ciertos riesgos; y nos quedamos a las puertas de explicar cómo pueden identificar los mayores riesgos a los que pueden verse expuestas.

Un problema fundamental de las TIC es que, normalmente, no son conscientes de la posibilidad de verse afectadas por ciertos riesgos. Aunque pueden permanecer años y años sin sufrir amenazas, muchas veces los riesgos son impredecibles, y su impacto puede llegar a costarle incluso el cierre de su negocio.

Si divides el coste empleado en protegerte de las amenazas entre tus años de trabajo, la cifra probablemente sea ridícula en comparación con el coste ocasionado por un siniestro.

Según el último informe de Marsh sobre los Riesgos en el sector de las Telecomunicaciones, los Medios de Comunicación y la Tecnología,  menos de la mitad de las compañías encuestadas están protegidas frente a los riesgos. Los resultados de la encuesta exponen que:

  • El 69% considera el riesgo de E&O de gran relevancia… Pero solo el 45% está protegido.
  • El 57% cree que los riesgos regulatorios son muy importantes… y solo el 23% está asegurado.
  • El 77% ve el ciberriesgo como una gran amenaza… En cambio solo el 36% está respaldado.

Debido a la relevancia del asunto, el informe propone una serie de recomendaciones para concienciar del potencial de los riesgos, y ayudarte a identificarlos:

  1. Asesórate acerca del riesgo: revisa frecuentemente cuáles son los riesgos comunes y emergentes; si lanzas nuevos productos identifica sus posibles riesgos; y determina qué procesos debes llevar a cabo si se producen situaciones como errores tecnológicos o interrupción de negocio.
  1. Revisa los datos antes de tomar decisiones: cuantifica tus riesgos críticos y tus escenarios de pérdida; calcula tu capacidad para soportar el riesgo e identifica el coste del capital riesgo; y determina el precio que puede costar la retención y la transferencia del riesgo.
  1. Organiza formaciones e involucra a los empleados: promueve que tus empleados debatan acerca del riesgo; identifica la forma de gestionar tus riesgos en los procesos de desarrollo de producto y/o venta; y asegúrate de que los líderes de tu compañía están al tanto de las características de los riesgos.
  1. Fomenta la excelencia: identifica cuáles son las prioridades y las funciones de tu equipo de gestión del riesgo, y qué tareas deben ser ejecutadas específicamente por los stakeholders; crea un balance efectivo entre la protección de capital y de activos por un lado, y la gestión del presupuesto a corto plazo y de la liquidez por otro.

En cualquier empresa, una buena gestión del riesgo proporciona seguridad al capital a los empleados, a la gestión, a la marca y a su reputación.

Identificar los riesgos, comprender su impacto y gestionarlos como es debido es el primer paso fundamental para garantizar la estabilidad de tu compañía.

 

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